Bajo un techo abuhardillado diferente y muy sugerente, la interiorista y su equipo edificaron una segunda residencia para que sus propietarios disfrutaran de los placeres cotidianos, la desconexión y muchos momentos de paz.
Los materiales y sus texturas son clave para conseguir ambientes naturales que integren el interior con el exterior y viceversa.
“La luz, la atmósfera acogedora, estaba integrado en la naturaleza... Sin duda, el lugar perfecto para hacer realidad sus deseos”, comenta Alejandra Pombo, autora de este proyecto de rehabilitación e interiorismo. Ella misma explica que “lo que se quiso conseguir con la reforma fue recuperar los materiales naturales de la vivienda, como la madera y la piedra; dejar un espacio lo más natural posible, que rompiera barreras e integrara de forma armónica el interior con el exterior y viceversa”. Misión cumplida.
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